TIPS SOBRE DENIA Y EL ANTIGUO REINO DE VALENCIA
- Entre los tÃtulos de Juan Carlos I rey de España, figura el de rey de Valencia.
- En el año 1261 Jaime I, que habÃa organizado el Reino de Valencia como reino independiente, juró ante sus cortes mantener los fueros y costumbres del mismo.
- En el año 713 los árabes conquistan nuestra Comunidad de una forma singular: al llegar a Orihuela dieron un rodeo para conquistar Aragón y Cataluña, y luego bajaron para conquistar Sagunto, Játiva, Valencia y Denia.
- Los derechos que poseÃan los marqueses de Denia eran semejantes a los de reyes: acuñar moneda, nombrar justicias, imponer contribuciones, etc. A principios del siglo XIX fueron derogados y Denia se incorporó a la corona española.
- En los siglos XIV, XV y XVI, el Reino de Valencia fué el centro financiero de la Corona de Aragón. Además de prestamista de Alfonso el Magnánimo y Fernando el Católico, entre otros, contribuyó económicamente en el descubrimiento de América. Comerciaba seda, cerámica y arroz con las principales ciudades europeas.
- A principios del siglo XX, el comercio de la pasa habÃa alcanzado tal auge en el Marquesat, que hubo ocasión en que, frente al puerto de Denia, llegaron a anclar hasta 20 barcos mercantes por encontrarse lleno el muelle de carga.
- Alfonso V de Aragón, en su guerra contra Génova, atacó a sus aliados provenzales en el puerto de Marsella, llevándose las pesadas cadenas que cerraban su entrada. Fueron depositadas en la catedral de Valencia, donde aún pueden contemplarse colgadas a modo de guirnalda en la pared.
- Hay diferentes tipos de conquistas y conquistadores: "...Y que en nuestra ciudad (Denia) subsistió la religión cristiana con todas sus naturales consecuencias, con sus ministros y ceremonias, con sus sacramentos y sus rentas. Pero aún hay más. No sólo sucumbió Denia en la invasión sarracena como en tiempo de los bárbaros, sino por lo contrario vino a jugar un papel muy importante en la España musulmana". Historia de Denia. Roque Chabás.
- A finales del siglo XV, la pujanza económica valenciana era tal, que una de sus familias, los Borgia, impulsó al papado a Rodrigo Borgia, quien presumÃa de poder llenar la Capilla Sixtina con sacos de oro. Fué elegido Papa el 11 de agosto de 1492. "Soy Papa, soy Papa", gritó excitado al término del Cónclave, al tiempo que mandaba distribuir octavillas con este texto: "Tenemos por Papa a Alejandro VI, Rodrigo Borgia de Valencia".
- Para los que creen que el cambio climático es sólo problema de nuestros dÃas, en julio de 1900 una ola de calor quemó todos los viñedos de la Marina Alta, que eran la principal fuente de riqueza de sus habitantes. Faltaban 97 años para la cumbre de Kyoto. (10-1-98).
- El potente comercio del antiguo Reino de Valencia impuso en todo el Mediterráneo el Consolat de Mar, primer texto jurÃdico mercantil.
- En un principio el escudo municipal de Valencia era una ciudad a la que bordeaba un rÃo. El rey castellano Pedro El Cruel, en su guerra contra Pedro El Ceremonioso (rey de Aragón, Valencia y Cataluña), atacó la ciudad de Valencia dos veces. Debido a ésto, se cambió el escudo por unas barras rojas sobre amarillo, y a los lados dos L coronadas, significando que Valencia era dos veces leal.
- El Tribunal de las Aguas de Valencia es la institución jurÃdica más antigua del mundo. Se creó en el año 960 y desde entonces se ha reunido cada jueves en el mismo sitio: la puerta de los Apóstoles de la catedral (antes mezquita). Lo constituyen 8 sÃndicos, representando las 8 acequias que riegan la huerta valenciana. Todo está previsto, y la sentencia se dicta en el mismo momento, después de oir al denunciado y testigos. Su rapidez debiera despertar envidias en muchos juzgados.
- Las fiestas de Moros y Cristianos tienen origen en una batalla desarrollada en Alcoy, entre las fuerzas de Jaime I y el caudillo moro Al-Azraq, quien defendÃa una cultura arraigada 500 años en nuestras tierras y en la que convivÃan pacÃficamente árabes, cristianos y judÃos. Quizá por ello, ser moro en esta fiesta no es un deshonor sino todo lo contrario. (7-2-98).
- En el año 1600 Denia contaba con 4 galeras de combate, "las Galeras del Duque", donadas por el duque de Lerma. El dÃa 17 de mayo de ese año, el capitán de una de ellas, la "Santa Catalina", se saltó la vigilancia y fué hacia Jávea a visitar a su novia Beatriz de Sapena. Al doblar el cabo San Antonio divisó una galera de piratas argelinos que se aprestaba a desembarcar cerca del cabo San MartÃn. Se entabló un fiero combate y con la ayuda de la artillerÃa del fuerte de la Mezquita, que desarboló la nave, hundieron la embarcación enemiga.
- En el año 1522, en plena guerra de las GermanÃas, se enfrentaron cerca de GandÃa las fuerzas del Virrey y los agermanados. Entre las fuerzas del Virrey figuraba el Duque de GandÃa, que ante el cariz que tomaba la lucha envió a su familia a la plaza fuerte de Denia. Con ellos vino un niño de 11 años, hijo del duque, que más tarde llegarÃa a ser San Francisco de Borja.
- AlÃ, rey de Denia (principios del siglo XI), guardaba gran amistad con los Condes de Barcelona. El obispo de Barcelona aprovechó esta relación para conseguir que las iglesias cristianas del reino taifa de Denia (y las Baleares), pertenecieran a su diócesis. En esa época imperaba la tolerancia religiosa y convivÃan pacÃficamente musulmanes, cristianos y judÃos. (28-2-98).
- Las GermanÃas fué una sublevación del pueblo valenciano contra la nobleza. Posteriormente la aristocracia valenciana implicó también a la monarquÃa de Carlos I, perdiendo su carácter eminentemente popular. La lucha comenzó en 1519 y terminó en 1522 con la derrota de los agermanados. Nuestra ciudad, para bien o para mal, tomó partido por el emperador, quien prometió favorecerla por este gesto. Todo quedó en promesas.
- Entre las montañas del Mirant, la Albureca, serra Foradada y el Misserat, se encuentra un tesoro de nuestra comarca: La Vall de Gallinera. Este valle era feudo del caudillo moro Al-Azraq, y está rodeado de 7 castillos, todos dignos de ser visitados: Ambra, Forna, Gallinera, Talaia d´Alpatró, Talaia de la Foradada, Alcalà y Margarida. Si uno busca amigos, y se deja querer, en sus pueblecitos lo esperarán con los brazos abiertos: Benirrama, BenialÃ, Benissivà , Benitaia, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benissili.
- Blasco Ibáñez ya se maravillaba del traje de valenciana "con alta peineta de oro, grandes racimos de perlas pendientes de las orejas hasta tocar la pañoleta de blonda en los hombros". De las vestimentas de gala del labrador, llamadas torrentà y saragüell, señalaba que "el valenciano era el único agricultor del mundo que vestÃa de seda". Estos trajes que hoy vemos en la fiesta de las Fallas son herederos, con muy pocas variaciones, de aquellos que usaban los valencianos en los siglos XVIII y XIX, signo de la riqueza de la huerta y muestra de una rica industria textil.
- En 1998 se cumple el 500 aniversario de la Lonja de Mercaderes de Valencia, edificio construÃdo por Pere Compte en 1498. En la Sala de Contratación hay una inscripción latina que recuerda las nobles prácticas del comercio: "Casa famosa soy en quince años edificada. Compatricios, probad y ved cuan bueno es el comercio que no usa fraude en la palabra, que jura al prójimo y no falta, que no da su dinero con usura. El mercader que vive de este modo rebosará de riquezas y gozará, por último, de la vida eterna". El comerciante valenciano siempre se ha distinguido por su honradez y seriedad. En la huerta valenciana se sellan compromisos sin papel; basta con un apretón de manos mirándose a los ojos.
- El valenciano Luis de Santángel el Joven poseÃa la mayor fortuna de España en tiempo de los Reyes Católicos. De origen hebraico, llegó a ser una de las figuras más importantes de la Corte y trabajó con ahÃnco por la unidad de España. Siendo objeto de varias denuncias ante la Inquisición por cortesanos envidiosos de su poderÃo, los reyes le concedieron estatutos de limpieza de sangre, un privilegio excepcional en aquella época. Los historiadores coinciden en que, sin Santángel, Colón no hubiera descubierto América, ya que con un préstamo del valenciano de 17.000 ducados sin intereses se pudo armar la flota expedicionaria. Colón, en su viaje de vuelta, en carta escrita en las Azores y depositada en un barco más rápido, comunicó a Santángel la noticia del Descubrimiento y éste a su vez la transmitió a los reyes.
- Numerosas han sido las variaciones en las divisiones administrativas del llamado "mediodÃa valenciano". En el siglo XVII la Governació foral de lo riu Xúquer abarcaba desde GandÃa hasta Altea. En 1789 el conde de Floridablanca dividió España en 38 provincias subdivididas en gobernaciones; una de ellas era la de Denia que comprendÃa desde Oliva hasta Moraira. Con Napoleón nos dividen Valencia en 6 prefecturas, perteneciendo Denia a la de Alicante que comenzaba en GandÃa y llegaba hasta Torrevieja. En 1822 el Reino de Valencia tenÃa 4 provincias: Castellón, Valencia, Xà tiva y Alicante; Denia pertenecÃa a la de Xà tiva. En 1833 se reacomodan en las 3 provincias que hoy conocemos, aunque la de Alicante variaba con la actual pues incluÃa GandÃa. Asà pues, ingenieros en población los hay en todas las épocas pero nunca encontraremos sus lÃneas en en suelo.
- Los dÃas 22, 23 y 24 de abril se celebra en Alcoy la fiesta de Moros y Cristianos, en conmemoración de la batalla entre Al-Azraq (defensor de La Marina) y las fuerzas de Jaime I el Conquistador. Las cifras que rodean esta fiesta son impresionantes: desfilarán 28 filaes que agrupan a casi 7.000 asociados, entre hombre y mujeres, y serán acompañados por 2.000 músicos. El presupuesto de la fiesta ronda los 350 millones de pesetas, y no pocos alcoyanos deben recurrir al Monte PÃo para pagar sus gastos del desfile (dicen que algún traje de capitán ha llegado a superar con creces el millón de pesetas). Se consumen miles de litros de cava y café licor, y cerca de 4.000 comensales pasan estos dÃas por el CÃrculo Industrial para meterse entre pecho y espalda un enorme plato de olleta de music.
- La Guerra de Sucesión resultó catastrófica para nuestra ciudad, que resistió heroicamente dos sitios antes de rendirse. El ejército sitiador, al mando del general D´Asfeld, arrasó con la población dejándola con tan sólo 36 vecinos. Los campos fueron segados para alimento de los caballos, y los olivos talados. Sin embargo, según cuenta Cabanilles en su Descripción del Reino de Valencia, los olivos se resistieron a morir y sacaron renuevos dando excelentes cosechas. Y de aquellos 36 dianenses que se negaron a huir, emanó la Denia que todos conocemos.
- Es proverbial el carácter desprendido del valenciano, la popular buchaqueta asbarosa. Lo refleja su antigua vestimenta de seda bordada de oro, su exuberante y variada gastronomÃa con complicados arroces y reposteria de fantasÃa, y sus fiestas en las que impera el derroche en música, ruÃdo de pólvora y monumentos de cartón a golpe de millones de pesetas. Toda esta esplendidez la demuestra también en su devoción a la Virgen de los Desamparados. Con motivo de la coronación de la Virgen en 1923, el arzobispo Reig i Casanova animó a los valencianos a que aportasen alguna joya para la corona. La respuesta rebasó todo lo imaginable: con 8.600 piedras preciosas engarzadas en 2 kilos de oro de 900 milésimas se hizo una corona que hoy tendrÃa un valor superior a los 1.000 millones de pesetas. Con otras 3.180 piedras preciosas y 4 kilos del oro que sobró, se hizo el nimbo de 76 cm. de diámetro. Una señora, Elena Trénor, donó el aderezo de brillantes, con valor actual cercano a los 150 millones de pesetas, y un donante anónimo regaló un ramo de azucenas de oro de 52 cm. de altura. En la guerra civil, al importarse ideologÃas de otras latitudes, un grupo de vándalos fusiló a la imagen de la Virgen, y los espabilados "robolucionarios" de turno se hicieron con la corona. Terminada la guerra, los valencianos restauraron la imagen y volvieron a regalar a su Virgen una nueva corona semejante a la anterior.
- El rey Alfonso XIII puso la primera piedra del tramo Villajoiosa-Denia del famoso Trenet de La Marina. Villajoiosa tenÃa un pequeño puerto que servÃa de embarque a los productos fabricados en Alcoy, y las autoridades de la población pensaron que la visita real era una magnÃfica oportunidad para reivindicar la construcción de un muelle comercial. Asà alguien, con mucho nerviosismo por cierto, se acercó al rey y le hizo esta petición: "Majestad, queremos que nos haga un salmonete". Las crónicas refieren que Alfonso XIII se quedó perplejo, y es que hay que aclarar que muelle y salmonete tienen la misma traducción al valenciano: "moll". (22-5-98) Anécdota sacada del libro "El Trenet de La Marina". Vicente Ferrer i Hermenegildo. Ayuntamiento de Denia, 1993.
- A mediados del siglo XVII nuestra ciudad tenÃa cuatrocientos habitantes y contaba con más de cincuenta religiosos y treinta monjas, sin incluir los clérigos de la iglesia parroquial. Entre los ocho hijos de un dianense llamado Vicente Palau habÃa dos religiosos, dos clérigos y dos monjas. Los otros dos (hijo e hija) prefirieron crear familias numerosas y cada matrimonio tuvo ocho hijos. Eran otros tiempos.
- Hace años era un héroe nacional indiscutible; luego todo se puso en duda, incluso su existencia. Hoy, El Cid, es otro de los personajes históricos que se ha sometido a una "reconversión". Parece que la leyenda de "hombre bueno vÃctima de un rey malo" va esfumándose. La figura del Cid aparece cuando las tropas de Alfonso VI tomaron Valencia en 1086 imponiendo como rey un tiranuelo llamado Al-Qadir, al que luego abandonaron a su suerte. Atacada Valencia por el conde de Barcelona Ramón Berenguer II, Al-Qadir pidó ayuda al rey moro de Zaragoza, que tenÃa al Cid bajo nómina. El Cid acudió en ayuda de Al-Qadir pero enseguida se quitó la tutela del rey de Zaragoza, y exigió a Al-Qadir tributo para continuar defendiéndolo. Mientras, el Cid tenÃa aterrorizados con sus correrÃas a los reinos de Denia y Tortosa. Los moros valencianos, cansados del tirano Al-Qadir, lo depusieron y ejecutaron en 1091. A los pocos años, el Cid volvió a Valencia y la sometió a un sitio de 20 meses hasta que sus habitantes se rindieron en 1094 vencidos por el hambre y epidemias. Vino entonces una época de represión en la que contó con la ayuda de Pedro I de Aragón. Después de su muerte en 1099, Valencia pasó a poder de los almorávides en 1102.
- La trÃstemente famosa riada de Valencia tuvo lugar el 13 octubre de 1957, y fue una tragedia que afectó a miles de familias valencianas. Aparte de la irreparable pérdida de vidas humanas, hay otras cifras que al cabo de 40 años nos siguen impresionando. Se registraron 800 litros por m2 en unas pocas horas; más de 3 millones de metros cúbicos de barro se depositaron en las calles de Valencia y miles de valencianos quedaron sin hogar. Un pueblo, Marines, desapareció completamente, y muchas poblaciones de la Comunidad Valenciana, Denia entre ellas, quedaron grávemente afectadas por las lluvias. Las pérdidas económicas fueron valoradas en casi 100.000 millones de pesetas, una cifra escalofriante para la época. Pero Valencia se puso en pie y juró que nunca más sucederÃa otra riada del Turia. A los pocos años las heridas cicatrizaron y un ambicioso plan costeado por los valencianos, el famoso Plan Sur, desvió el rÃo Turia. Esta obra de ingenierÃa, a juicio de los técnicos en la materia, fue de una envergadura similar a la del canal de Suez, pues hubo que crear un nuevo lecho para el rÃo, construir nuevos puentes y carreteras, desviar toda la red del alcantarillado, etc.
- Han pasado casi 400 años y las zonas montañosas del interior de la Comunidad Valenciana aún no alcanzan la prosperidad que tenÃan antes de la expulsión de los moriscos. Si nuestra Comunidad es una de las más prósperas de España (y asà no ofendo a las demás), sin la torpeza histórica de la expulsión, que cercenó la tercera parte de la población del Reino de Valencia, es difÃcil imaginar cuál hubiera sido el peso de nuestra Comunidad en el devenir de la historia de España. Y quién sabe si la historia de aquella España, que estaba al borde de la decadencia, hubiera tomado otro camino.
- Unas investigaciones arqueológicas realizadas en L´Alt de Benimaquia del parque natural del Montgó en 1991, demostraron que en Denia ya se elaboraba vino para la exportación en el siglo VII a. d. C. ¡Hace 2.700 años!.
- El escudo de nuestra ciudad tiene los distintivos de las familias Sandoval y Rojas, y era usado por los marqueses de Denia. Uno de los primeros sandovales (palabra derivada de Sando Valedor, Salvador), Sando Cuervo, murió salvando al rey don Pelayo, atravesando una viga en un paso estrecho donde la vida del rey peligraba. En memoria de este hecho, sus sucesores cambiaron la figura del cuervo sobre campo de oro por una viga azul. Por paradojas de la historia, otro Sandoval mató accidentalmente con una teja al rey Enrique I, y desde entonces cambiaron el azul por negro. Al emparentar Hernán Gómez de Sandoval con Inés de Rojas, los sandovales unieron sus armas con las de Rojas (cinco estrellas). El hijo de ambos, Diego Gómez de Sandoval y Rojas, fue el primer conde de Denia. Siglos después nuestra ciudad tomó por escudo el de la familia Rojas, hasta que en 1968 fue hallado, en un solar del la calle Ramón y Cajal, un enorme escudo de mármol con los distintivos de las dos familias. A raÃz de este descubrimiento, el Ayuntamiento, en sesión extraordinaria, acordó adoptarlo como escudo de nuestra ciudad.
- En la tercera edición de la Historia de Denia de Roque Chabás, hay dos interesantes anotaciones de Francisco Figueras Pacheco referentes a la Fiesta de Moros y Cristianos. La primera corresponde a la celebrada en honor de la visita del rey Felipe III en 1599, que ya comenté al reseñar la fiesta a Sant Roc. La segunda anotación refiere los festejos celebrados del 10 al 15 de julio de 1820, con motivo de la instauración del gobierno constitucional: "Carreres Zacarés, en su notable y laureado trabajo sobre las fiestas del Reino de Valencia nos ofrece la siguiente ficha bibliográfica: ...Hubo combates entre moros y cristianos, iluminaciones, cabalgata, Tedeum, castillos, procesión, corridas de gallos y de novillos, y un dÃa se suministró a todo el Gremio del Mar y tropa de la guarnición una abundante comida patriótica". No hay duda, tenemos algún gen marcado con fiesta.
- La construcción del ferrocarril Carcagente-GandÃa se inició en 1860, tan sólo doce años después del primer ferrocarril español entre Barcelona y Mataró. La lÃnea tenÃa un recorrido de 37 km. y en un principio era de tracción animal. En 1878 fue adquirido por la familia Trénor de Valencia, que lo transformó en tracción a vapor, y lo vendió a los tres años al Marqués de Campo, quien construyó el tramo GandÃa-Denia en dieciocho meses. Al marqués se le debe también la construcción de la fábrica de gas, siendo Denia una de las pocas ciudades españolas que contaban con este servicio. En aquella época nuestra ciudad tenÃa grandes hombres de empresa que de vez en cuando jugaban a ser polÃticos, y asà nuestro marqués quiso un dÃa comprar a los ingleses el peñón de Gibraltar para cederlo luego a la Nación. Hoy contamos con algunos polÃticos que sólo han divagado durante 23 años, y que juegan a ser empresarios con los resultados que todos conocemos. Quizá un dÃa, por generación espontánea, recuperemos aquel ferrocarril que fue parido ¡hace más de 100 años! por un dianense de corazón, después de realizar el "estudio de viabilidad" durmiendo una siesta.
- La Cova del Moraig en Benitachell es la cueva sumergida más grande de España y una de las primeras del mundo. Fue explorada por vez primera en 1974 por el Centro Excursionista de Alicante. En 1982 perecieron dos espeleólogos que se aventuraron 600 m. tierra adentro a 20 m. bajo el nivel del mar. Desde 1983 hasta 1992 fue estudiada por el buceador alemán Bernhard Pack, quien recorrió 2100 m., de los cuales topografió 1340 m., alcanzando una profundidad de 60. Falleció durante una inmersión en septiembre de 1992, pero su obra fue recogida en un documental emitido por la televisión alemana. De la cueva parece surgir un importante caudal de agua dulce. Este y otros manantiales submarinos de agua dulce en la costa de La Marina, eran ya conocidos desde muy antiguo por los marineros de la región, quienes sacaban agua dulce del mar con cántaros vacÃos y tapados que destapaban a profundidades de 20 m.
- El himno de la Comunidad Valenciana fue compuesto por José Serrano Simeón en 1909 con motivo de la Exposición Regional. La letra fue obra de Maximiliano Thous Orts, y es un canto a las virtudes de esta bendita tierra: paz, trabajo, hermandad, prosperidad, belleza... No hay una sóla palabra que hable de sangre, guerras u odios: "en el taller y en el campo resuenan cantos de amor, himnos de paz...". Sobre él mucho se ha escrito, pero nadie como el rey Alfonso XIII lo definió mejor: "este himno sólo lo puede tener un pueblo grande y generoso".
- Uno de los episodios menos conocidos de la Historia de España es la llamada "Revuelta de las GermanÃas", que se dio en el antiguo Reino de Valencia durante los años 1519 al 1523, cuando nuestros antepasados dictaban las normas de la lengua valenciana hasta más arriba de Perpignan, llevaban el rumbo de la economÃa española y ponÃan los papas en Roma a fuerza de votar en los cónclaves con sacos de oro. Los comerciantes de Valencia, dirigidos por Joan Llorenç, declararon una república independiente al modo de Venecia, gobernándose por medio de la llamada "Junta de los Trece". El emperador Carlos I sólo pudo sofocar la rebelión gracias a una peculiaridad que siempre nos ha distinguido: la desunión entre los valencianos. Viendo las aspiraciones de ciertos polÃticos actuales al otro lado del Ebro, bien podrÃamos decir: "donde tu vas, yo vengo... hace casi 500 años".
- La Comunidad Valenciana ostenta el mayor parque de viviendas residenciales o secundarias de España, con 682.000 viviendas de este tipo. El crecimiento demográfico en 10 años ha sido de 153.000 ciudadanos, pero se da la circunstancia que 120.000 provienen del saldo migratorio favorable que tenemos , y sólo 33.000 del crecimiento vegetativo (con una de las tasas de natalidad más bajas de Europa).
- En las "Observaciones del Reino de Valencia", escrito por Cavanilles entre 1792 y 1794, La Vall de Gallinera, uno de los tesoros de la Marina Alta, se lleva un trato especial. Su descripción permanece vigente después de 200 años, sin que desmerezca una sóla de sus palabras: "El suelo es desigual y abarrancado, pero tan poblado de lugarcillos, tan bien plantado de árboles y aprovechado, que su vista deleita ahora se examine por partes, ahora se observe desde las alturas. Desde el fondo hasta casi la cumbre de los montes se ven campos en anfiteatro, y en ellos la hermosa confusión que resulta de la variedad de árboles y producciones. Hay allà algarrobos, carrascas, granados, moreras, pinos, nogales, olivos y cerezos. Estos rinden mucha utilidad por su gran número, y porque fructifican cuando aún no hay cerezas en los pueblos de la comarca. La expulsión de los moriscos despobló el valle de tal modo, que el Duque de GandÃa trajo de Mallorca 150 familias que repartió entre los diez lugarcillos que actualmente existen. Son muy aplicados al trabajo, todo lo aprovechan, y viven contentos en aquel recinto delicioso".
- La antigua ciudad romana de Dianum o Dianium abarcaba desde el llamado huerto de Morand hasta el Saladar, y contaba, según el historiador Palau, con 50.000 habitantes. Sus murallas tenÃan un perÃmetro de 6 kilómetros. Desde el siglo XVII, el huerto de Morand ha sido excavado en busca de restos arqueológicos, obteniéndose hallazgos muy interesantes. En nuestros dÃas se proyecta una nueva excavación que será financiada por el Ayuntamiento y la Generalitat.
- Jacint Verdaguer, en su libro "Excursiones y viajes" (año 1887) se hizo eco del "pleito" secular que hoy todavÃa mantienen las poblaciones de Denia y Jávea: dónde tiene el Montgó su cara y, por ende, dónde tiene el culo. "El Montgó es verdaderamente imponente: es alto y de amplia cima, que parece más estrecha mirándola desde el mediodÃa. A la banda de poniente tiene a Denia, blanca y hermosa, como una mora que, bañando tranquila sus pies en la orilla del Mediterráneo, se hubiera quedado sorprendida por las huestes victoriosas del rey Don Jaime. Algún pueblo rival de Jávea, que está al otro lado de la montaña, inventó el siguiente cuento malévolo: Denia y las poblaciones a los pies del Montgó se disputaban en otros tiempos esa soberbia montaña. Los de Jávea, para atraerla mejor, la ataron con una gran soga, de que la que iban tirando con todas sus fuerzas. Estiraron tanto y tanto, que se les rompió la soga; y como entonces podÃan seguir tirando sin estorbo, creyeron que realmente la montaña les seguÃa". El texto original fue escrito en catalán: "Montgó es verament imponent: es alt i d´ampla tossa, que sembla més estreta mirantla desde mig-jorn. A la banda de ponent té Denia, blanca i ermosa, com una mòra que, banyant tranquil·la sos peus en l´ona del Mediterrani, s´agués quedat sorpresa per l´ost victoriosa del rei en Jaume. Algun poble rival de Xavia, que està a l´altra banda de la montanya, avia inventat la malevola rondalla següent: Denia i les poblacions del peu de Montgó se disputaven en altre temps eixa soperba montanya. Els de Xavia, per a atreure-la mellor, la lligaren amb una gran soga, que anaven estirant ab tota llur força. Estiraren tant i tant, que se·ls trencà la soga; i, com llavors seguia de cada cap sense destorb, cregueren que era talment la montanya que seguia".